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Curiosidades

Datos verificados sobre el cosmos, en dosis breves y con fuente citada.


¿Sabías que…?

Otra curiosidad

Hasta 1838 nadie había medido la distancia a otra estrella. Bessel lo logró con 61 Cygni: un bamboleo de 0,314 segundos de arco, y por fin supimos a qué distancia está una estrella.

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Medir la distancia a una estrella parece sencillo sobre el papel: conforme la Tierra recorre su órbita, una estrella cercana debe describir una elipse minúscula contra el fondo de las lejanas. El problema es la escala del efecto. Copérnico, Galileo y muchos otros lo buscaron sin éxito durante siglos porque hacía falta una precisión que los instrumentos no daban, y esa ausencia de paralaje se usó incluso como argumento contra el heliocentrismo.

Friedrich Bessel lo consiguió en 1838 con 61 Cygni, una estrella poco llamativa que eligió precisamente porque se desplazaba mucho por el cielo, señal de cercanía. Empleando un heliómetro midió un bamboleo de 0,314 segundos de arco: el ángulo bajo el que se vería una moneda de dos centímetros a unos trece kilómetros. De ahí salía una distancia de poco más de diez años luz. La medida moderna del satélite Gaia da 11,4 años luz, así que el primer intento de la historia se quedó muy cerca.