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Curiosidades

Datos verificados sobre el cosmos, en dosis breves y con fuente citada.


¿Sabías que…?

Otra curiosidad

El 28 de noviembre de 1967 Jocelyn Bell Burnell captó pulsos de radio cada 1,337 segundos. En broma etiquetaron la fuente como LGM-1, «hombrecillos verdes»; era el primer púlsar.

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Jocelyn Bell Burnell era estudiante de doctorado en Cambridge y había ayudado a construir con sus propias manos el radiotelescopio con el que trabajaba. Revisando a mano kilómetros de registro en papel, dio con una señal que se repetía con una regularidad extraordinaria: pulsos cada 1,337 segundos, con una precisión de una parte en un millón.

Nada natural conocido latía así de bien, de modo que la fuente recibió como broma interna la etiqueta LGM-1, por little green men, «hombrecillos verdes». Pronto aparecieron objetos parecidos en otras zonas del cielo y quedó claro que se trataba de un fenómeno astrofísico y no de una señal artificial. Eran los púlsares: estrellas de neutrones en rotación rápida que barren el espacio con un haz de radio, como un faro. El Nobel de Física de 1974 concedido por el hallazgo fue para su director de tesis y no para ella, una decisión todavía discutida.