Enana blanca
Núcleo desnudo que deja una estrella como el Sol al morir: del tamaño de la Tierra, muy caliente y enfriándose desde entonces.
Cuando una gigante roja expulsa sus capas exteriores queda a la vista su núcleo, un objeto aproximadamente del tamaño de la Tierra que ya no fusiona nada. No produce energía nueva: solo irradia el calor acumulado y se va enfriando lentamente. En teoría acabaría convertido en una enana negra, pero el universo aún no es lo bastante viejo para que exista ninguna.
Su densidad es difícil de imaginar: la materia está tan comprimida que, según la NASA, una cucharadita pesaría más que una furgoneta. Lo que impide que se derrumbe del todo es un efecto cuántico, la presión de degeneración de los electrones, y esa presión tiene un tope. Por encima del llamado límite de Chandrasekhar, 1,4 masas solares, la estrella ya no puede sostenerse.
Ese límite tiene consecuencias espectaculares: si una enana blanca de un sistema doble roba masa a su compañera y lo supera, estalla como supernova de tipo Ia. La enana blanca más famosa es Sirio B, compañera de la estrella más brillante del cielo nocturno, fotografiada por el Hubble junto a Sirio A.
Explicado para peques
Es la brasa que queda del centro de una estrella como el Sol, del tamaño de la Tierra.