Corrimiento al rojo
Desplazamiento de las líneas del espectro hacia longitudes de onda mayores; en galaxias lejanas mide la expansión del universo.
Cada elemento químico imprime en la luz un patrón de líneas siempre en los mismos sitios. Si al observar una galaxia encontramos ese patrón entero desplazado hacia longitudes de onda más largas, decimos que está corrida al rojo. Se cuantifica con el parámetro z = (λobservada − λemitida) / λemitida.
Hay tres causas distintas y conviene no mezclarlas. El corrimiento Doppler se debe al movimiento real de la fuente respecto a nosotros, y es el que se usa para pesar exoplanetas o medir la rotación de una galaxia. El corrimiento gravitatorio aparece cuando la luz escapa de un campo gravitatorio intenso. Y el corrimiento cosmológico, el de las galaxias lejanas, no se debe a que se muevan: sus ondas se han estirado porque el espacio se estiró mientras la luz viajaba.
Como z crece con la distancia, es el mejor cronómetro que tenemos: mirar lejos es mirar atrás en el tiempo. El fondo cósmico de microondas nos llega con z ≈ 1 100, y las galaxias más lejanas confirmadas con el telescopio espacial James Webb rondan z ≈ 14, es decir, los primeros 300 millones de años del universo. Un detalle bonito: con z tan altos, lo que salió como luz ultravioleta llega hasta nosotros convertido en infrarrojo, y por eso el Webb observa en el infrarrojo.
Explicado para peques
Cuando una galaxia se aleja de nosotros, su luz nos llega desplazada hacia el rojo.