Delta-v
Cambio de velocidad que una nave necesita para una maniobra; es la moneda con la que se pagan los viajes espaciales.
Delta-v (Δv) significa literalmente «cambio de velocidad» y es la magnitud con la que se planifica cualquier misión. Cada maniobra —salir de la órbita terrestre, entrar en órbita alrededor de Marte, frenar para aterrizar— tiene un coste en delta-v, y la nave lleva a bordo una cantidad limitada que depende de su combustible y de la eficiencia de sus motores.
Lo que agota el presupuesto no es la distancia, sino los cambios de energía orbital. Por eso una misión puede recorrer miles de millones de kilómetros con muy poco delta-v si se limita a dejarse caer por el pozo gravitatorio del Sol, mientras que posarse en un mundo con gravedad apreciable y volver a despegar resulta carísimo.
De ahí que los diseñadores de trayectorias busquen delta-v gratis: las asistencias gravitatorias, que roban momento a los planetas, y el aerofrenado, que usa la atmósfera del destino como freno. Cuando una sonda se queda sin propulsante deja de poder corregir su órbita, aunque sus instrumentos sigan funcionando.
Explicado para peques
El delta-v es el cambio de velocidad que puede darse una nave con el combustible que lleva.