Libración
Balanceo aparente de la Luna que nos permite asomarnos un poco por sus bordes y ver, con el tiempo, algo más de la mitad de su superficie.
La Luna nos muestra siempre la misma cara porque su rotación y su traslación duran lo mismo. Pero la sincronía no es perfecta desde nuestro punto de vista: la órbita lunar es elíptica, de modo que la Luna se mueve más deprisa cerca del perigeo y más despacio cerca del apogeo mientras gira a ritmo constante. Ese desfase nos deja mirar alternativamente un poco por el borde este y por el oeste. Es la libración en longitud.
Como su eje de rotación está inclinado unos 6,7° respecto al plano de su órbita, además cabecea y nos enseña un poco más allá de sus polos: la libración en latitud, tal y como explica la NASA. Nuestros cálculos con astronomy-engine para el periodo 2026-2046 dan oscilaciones de hasta ±8,0° en longitud y ±6,9° en latitud. Sumando ambas a lo largo de los años acabamos viendo algo más de la mitad de la superficie lunar.
La libración es fácil de apreciar comparando fotografías del mismo cráter tomadas con semanas de diferencia: el Mare Crisium se acerca y se aleja del borde de forma llamativa. Y conviene recordar que la parte que no vemos es la cara oculta, no el «lado oscuro»: recibe tanta luz solar como la cara visible.
Explicado para peques
La Luna se balancea un poquito y nos deja ver algo más de la mitad de su superficie.