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Horizonte de sucesos

Superficie que rodea a un agujero negro desde la que ya nada, ni siquiera la luz, puede volver a salir.


No es una superficie material ni una pared: es una frontera geométrica. Marca el lugar a partir del cual todos los caminos posibles hacia el futuro apuntan hacia dentro, de modo que ninguna señal —ni luz, ni materia, ni información— puede regresar al exterior. Un observador que lo cruzara no notaría nada especial en ese instante; simplemente ya no podría contarlo.

Conviene desmontar aquí un tópico: los agujeros negros no «aspiran» nada. Su gravedad a distancia es exactamente la de cualquier objeto con la misma masa. Si el Sol fuese sustituido ahora mismo por un agujero negro de una masa solar, la Tierra seguiría su órbita sin inmutarse; nos quedaríamos a oscuras y helados, pero no nos caeríamos dentro.

Se ha fotografiado su efecto dos veces. En abril de 2019 el Telescopio del Horizonte de Sucesos publicó la imagen del anillo brillante alrededor de M87*, un agujero negro de 6 500 millones de masas solares en el centro de la galaxia M87. En mayo de 2022 llegó la de Sagitario A*, el del centro de nuestra galaxia, con un anillo de 51,8 ± 2,3 microsegundos de arco compatible con unos 4 millones de masas solares. Lo que se ve no es el horizonte, sino su sombra, algo mayor que él.

Explicado para peques

Es la frontera de un agujero negro: lo que la cruza ya no puede volver, ni siquiera la luz.

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