Radiación electromagnética
Energía que viaja por el espacio como ondas de campo eléctrico y magnético, siempre a la velocidad de la luz.
James Clerk Maxwell demostró en 1865 que un campo eléctrico variable genera un campo magnético y viceversa, de modo que ambos pueden sostenerse mutuamente y propagarse. Al calcular la velocidad de esa propagación le salió, para su asombro, la velocidad de la luz medida en el laboratorio: la luz es una onda electromagnética.
A diferencia del sonido, no necesita medio material. Por eso nos llega la luz de las estrellas a través del vacío y por eso, en cambio, en el espacio no hay sonido: no hay aire que vibre. La radiación electromagnética se comporta unas veces como onda —difracta, interfiere, se polariza— y otras como un chorro de partículas sin masa, los fotones, cada uno con energía E = hν.
Prácticamente toda la astronomía se hace con ella. Salvo los meteoritos, las muestras traídas por sondas, los rayos cósmicos, los neutrinos y las ondas gravitacionales, todo lo que sabemos del universo ha llegado hasta nosotros en forma de radiación electromagnética. De ahí que gran parte del oficio consista en recogerla con más área, más finura y en más longitudes de onda.
Explicado para peques
La luz, las ondas de radio y los rayos X son lo mismo, sólo que con ondas de distinto tamaño.