Neutrino
Partícula elemental de masa diminuta que apenas interacciona con la materia; el Sol produce cantidades enormes.
Wolfgang Pauli lo propuso en 1930 como un recurso desesperado para salvar la conservación de la energía en la desintegración beta, y admitió por escrito que había postulado una partícula imposible de detectar. Tardó veintiséis años en aparecer: Clyde Cowan y Frederick Reines la cazaron en 1956 junto a un reactor nuclear. Es tan esquiva porque sólo siente la interacción nuclear débil y la gravedad.
Las cifras impresionan. El experimento Borexino midió que del Sol nos llegan del orden de 6 × 1010 neutrinos de la cadena protón-protón por centímetro cuadrado y segundo: unos 60 000 millones atraviesan cada centímetro cuadrado de tu piel cada segundo, día y noche, porque de noche cruzan la Tierra entera sin enterarse. La inmensa mayoría de los que atraviesan tu cuerpo a lo largo de tu vida no interactúan con ni un solo átomo.
Durante décadas se detectaban desde el Sol muchos menos de los previstos. La solución llegó al comprobar que los neutrinos oscilan, es decir, cambian de tipo por el camino, lo que exige que tengan una masa pequeña pero no nula; Takaaki Kajita y Arthur McDonald recibieron por ello el Nobel de 2015. Cuánto pesan sigue sin saberse: el experimento KATRIN sólo ha logrado acotarlo por debajo del electronvoltio. Y tienen ya su propia astronomía: en 1987 se detectaron neutrinos de la supernova SN 1987A unas horas antes de que llegara su luz.
Explicado para peques
Los neutrinos son partículas tan pequeñas y escurridizas que atraviesan la Tierra entera sin chocar con nada.