Meteoroide, meteoro y meteorito
Tres nombres para tres momentos: la roca en el espacio, el destello al entrar en la atmósfera y el trozo que llega al suelo.
Las tres palabras suelen confundirse, pero designan tres fases distintas del mismo objeto. El meteoroide es el cuerpo mientras viaja por el espacio: desde una mota de polvo hasta un asteroide pequeño, casi siempre un fragmento desprendido de un cometa, de un asteroide, de la Luna o de otro planeta.
El meteoro es el fenómeno luminoso: la estela que vemos cuando ese cuerpo entra a gran velocidad en la atmósfera: no arde por rozamiento, sino porque comprime violentamente el aire que empuja delante, y ese aire al rojo lo va vaporizando. Es lo que llamamos «estrella fugaz», aunque no tenga nada que ver con una estrella. Si brilla más que Venus se le llama bólido. Cuando la Tierra atraviesa el rastro de polvo dejado por un cometa se producen las lluvias de meteoros, como las Perseidas de agosto o las Gemínidas de diciembre.
El meteorito es el trozo que sobrevive al viaje y llega al suelo, normalmente del tamaño de un guijarro o de un puño; menos del 5 % del objeto original suele llegar entero, y su exterior queda recubierto por una costra de fusión oscura. Sobre la Tierra caen unas 48,5 toneladas de material meteorítico al día y se han recuperado más de 80 000 meteoritos.
Explicado para peques
En el espacio es meteoroide, al brillar en el cielo es meteoro y, si cae al suelo, es meteorito.