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Acoplamiento de marea

Situación en la que un cuerpo tarda lo mismo en girar sobre sí mismo que en dar una vuelta a su compañero.


Cuando dos cuerpos se orbitan de cerca, las mareas gravitatorias frenan poco a poco su rotación hasta dejarla sincronizada con el movimiento orbital. Se dice entonces que están acoplados por marea, o en rotación síncrona.

La Luna es el ejemplo que todo el mundo tiene encima: gira sobre su eje exactamente una vez por cada vuelta que da a la Tierra, así que desde aquí vemos siempre el mismo hemisferio. El otro se llama cara oculta, nunca «cara oscura»: recibe tanta luz solar como la que vemos, sencillamente no nos mira. Una oscilación llamada libración —debida a la velocidad variable de la Luna en su órbita elíptica, a los 6,7° que su ecuador está inclinado respecto al plano orbital y al propio tamaño de la Tierra— nos deja asomarnos con el tiempo al 59 % de su superficie.

El acoplamiento puede ser mutuo. Plutón y su luna Caronte se muestran siempre la misma cara el uno al otro: el periodo de rotación de Plutón y el orbital de Caronte coinciden, de modo que desde la superficie de Plutón la luna se vería colgada inmóvil en el mismo punto del cielo. Por eso a veces se les llama «planeta doble».

Explicado para peques

La Luna tarda lo mismo en girar sobre sí misma que en rodear la Tierra, por eso siempre le vemos la misma cara.

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