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Curiosidades

Datos verificados sobre el cosmos, en dosis breves y con fuente citada.


¿Sabías que…?

Otra curiosidad

El ojo necesita unos veinte minutos de oscuridad para empezar a rendir de verdad y hasta cuarenta para alcanzar su sensibilidad máxima. Una mirada al móvil lo echa a perder.

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La adaptación a la oscuridad tiene dos tramos. Primero responden los conos, los receptores del día y del color, que se ajustan en unos pocos minutos; después toman el relevo los bastones, mucho más sensibles, y a partir de los cinco o diez minutos la mejora se dispara. Según Webvision, la curva no toca su mínimo —el umbral absoluto— hasta unos cuarenta minutos en oscuridad.

De ahí las dos costumbres que más repetimos en las observaciones: llegar y esperar, y usar linternas rojas y tenues. Los bastones son mucho menos sensibles a la luz roja que a la azulada, así que una luz roja permite leer una carta celeste sin tirar por tierra media hora de paciencia. La pantalla del móvil, aunque esté en modo noche, es la forma más rápida de volver a empezar.