Ocular
Lente o conjunto de lentes intercambiable por el que se mira. Es el que fija los aumentos y el campo de visión del telescopio.
El objetivo del telescopio —la lente o el espejo grande— forma una imagen del cielo; el ocular es la lupa con la que examinamos esa imagen. Al ser intercambiable, es la pieza que convierte un mismo tubo en un instrumento de campo amplio o en uno de mucho detalle.
En su cuerpo lleva grabada la distancia focal en milímetros, que es lo que entra en el cálculo de los aumentos, y suele indicarse también el campo aparente en grados. Los formatos de barrilete habituales hoy son 31,7 mm (1,25 pulgadas) y 50,8 mm (2 pulgadas), este último reservado a los oculares de campo muy amplio. Otro dato que conviene mirar es la extracción pupilar: si usas gafas, necesitarás oculares con una extracción generosa para ver el campo completo.
Un consejo de asociación: más vale un juego corto de oculares buenos que un cajón lleno de oculares mediocres. Con tres focales bien elegidas —una para campo amplio, una intermedia y una corta para planetas— se cubre casi todo. Y recuerda que el ocular que venía en la caja del telescopio rara vez es el mejor que puede dar el tubo.
Explicado para peques
Es la lente por la que miras y que puedes cambiar para ver más grande o más cielo.