Asociación Astronómica CosmoEstelar

Asociación Astronómica Cosmoestelar – Septiembre 2025

Introducción
    La detección de un tercer objeto interestelar en nuestro sistema solar ha abierto una nueva ventana a la comprensión de los procesos que ocurren en otros sistemas planetarios. Tras ʻOumuamua (1I/2017 U1) y 2I/Borisov, 3I/ATLAS llega con características sorprendentes que han captado la atención de la comunidad científica.


1. Descubrimiento y dinámica orbital
    Detectado el 1 de julio de 2025 por el telescopio ATLAS en Chile, el cometa había sido identificado en imágenes anteriores desde el 14 de junio, lo que permitió reconstruir su trayectoria con precisión. Su órbita es claramente hiperbólica, moviéndose a ~60 km/s respecto al Sol, confirmando su origen interestelar. Pasará por el perihelio el 29–30 de octubre de 2025, entre las órbitas de la Tierra y Marte, y nunca se acercará a menos de 1,8 UA de la Tierra.

 

Imagen 1. Imagen obtenida por el telescopio Hubble (julio 2025)

2. Dimensiones y visibilidad
    Imágenes obtenidas con el Telescopio Espacial Hubble permiten estimar un diámetro máximo del núcleo entre 0,32 y 5,6 km. En telescopios terrestres aparece como un punto borroso, con brillo estimado entre magnitud +11 y +13, por lo que requiere instrumentos potentes.


3. Composición química: un hallazgo sorprendente
    La coma del cometa está dominada por CO₂, detectado con el James Webb Space Telescope (JWST). El cociente CO₂/H₂O alcanza un valor de ~8:1, una de las proporciones más altas registradas en cometas. El observatorio Swift detectó emisiones de OH (indicativas de vapor de agua) a ~3,5 UA del Sol, lo que sugiere actividad inusual a grandes distancias y una composición muy distinta de los cometas del sistema solar.

Imagen 2. Imagen obtenida con el telescopio James Webb, donde destaca la emisión de dióxido de carbono en la coma.

4. Origen y edad estimada.
    Se especula que 3I/ATLAS proviene del disco grueso de la Vía Láctea, una región poblada por estrellas muy antiguas. Si fuera así, su edad podría superar la del sistema solar, alcanzando posiblemente los 7 mil millones de años.


5. Observación futura
    El cometa será visible desde el hemisferio norte entre noviembre y diciembre de 2025, justo antes del amanecer, atravesando constelaciones como Virgo y Leo, con brillo estimado de magnitud +12 a +13. Tras la conjunción solar, podría volver a observarse a inicios de 2026.

Imagen 3. Imagen del telescopio Gemini North.

6. Descartando explicaciones especulativas
    Aunque algunas teorías han sugerido que 3I/ATLAS podría ser una estructura artificial, la comunidad científica confirma que todo apunta a un objeto natural con una composición química extraordinaria.


Conclusión
    3I/ATLAS se convierte en una pieza clave para la exploración interestelar. Su estudio permitirá comparar los materiales primordiales de diferentes sistemas planetarios, acercándonos a comprender si los procesos que formaron la Tierra son comunes en la galaxia.

Referencias y fuentes para ampliar información: